¿Qué es?

Hebdomadaria Reflexionem (en latín: reflexión semanal) es un newsletter creado por Miguel Ángel (@miguelangelgc), redactor del bLog de miguE y coordinador de Filosofía en la Red que busca brindar una perspectiva amplia y diferente a los diversos sucesos socio-culturales del día a día, con una óptica respetuosa y tolerante, de forma amena, clara y concisa mediante artículos semanales breves.

lunes, 1 de enero de 2018

#33: Amar es aceptar.


No me gusta, aquí, hablar mucho sobre temas con algún tinte religioso a pesar de que es un tema que domino y me apasiona (para ello opto más por mi bLog); y es que creo que podemos ser mejores personas, y reflexionar acerca de ello, sin la necesidad de ser creyentes o temerosos de una deidad

Pero haré una excepción. No en sentido estricto pero sí usaré un "elemento" espiritual para dar pie con el tema de hoy. 

Un buen día, con un amigo, a quién dicho sea de paso le considero un guía y consejero, platicaba sobre una de las verdades elementales del cristianismo: "Jesús te ama como eres, tal cuál eres -decía-. Eso, saberse amado de esa forma, le da sentido a nuestra existencia como creyentes". 

Me detengo solo en la primera parte de la oración. De hecho, solo en el verbo como tal: " [...] te ama como eres, tal cuál eres". 

Eso es, asuntos religiosos aparte, la magia del amor. El verdadero amor. Y no solo limitándolo al sentimiento romántico sino refiriéndonos a él desde y en base a toda su dimensión: en una expresión, la expresión, de sentimiento no egoísta hacia el otro/otra. 

Y es que, antes de entrar más a detalle, considero que debemos de aterrizar un poco. 

Muchos caemos en el error de ver o limitar "sentir amor" como una sensación exclusiva o potencializada solo mediante una pareja ya que, aunque comprendemos el "te amo" de un hijo a su madre, lo interpretamos sí, como una ramificación del amor pero que este de verdad alcanza y alcanzará toda su "perfección" cuando se exprese en otra persona desde su sentido erótico (de eros, atracción). 

La cuestión es que es totalmente a la inversa. 

Si bien el amor a la pareja es una manifestación bella y sublime de este sentimiento, y más porque se refleja en alguien en "teoría" totalmente ajeno a uno, limitarse a amar o entender que amamos solo desde esta óptica nos limita la belleza del sentimiento. 

Cristo, retomando la alegoría inicial, "ama" a sus criaturas desde una dimensión completa y totalitaria. "Amó tanto que dio la vida...", dicen los cristianos, y en ello podemos ver la clave del amor: entrega y aceptación

Entrega porque si amas, de verdad, te donas al otro (hijo, padre, hermano, pareja) no en forma de sumisión "perdiendo" la identidad y/o individualidad pero sí porque aquél a quién decides amar (porque, asunto para otra reflexión próxima, amar es una decisión) es, desde ese momento, una prioridad para ti y forma -debiera de- "parte" de tí. 

Es decir, te fundes a ella/él para, en una simbiosis, como se dice coloquilamente, tener un "proyecto en común". 

Aceptación, por su parte, porque cuándo decides amar lo debes hacer sin cuestionar ni forzar. Nunca nadie te "pedirá" -o te exigirá- que le ames, aunque lo que pudiésemos querer leer entre líneas en diversas situaciones; si tú optas por "jugártela" con aquella persona debe de ser con "toda" ella: gustos, manías, defectos y virtudes. 

Eso es amor: amar con sus defectos y manías, no solo por sus virtudes y talentos. 

Porque incluso puedes amar a quién no te ama, a quién no quiere saber de ti o a quién se ha alejado tras haberte lastimado. 

Así como dentro del cristianismo Jesús no "exige" ser amado porque aunque él ama espera la "decisión" del creyente por él (dicho sea de paso, un amor recíproco y total), el amor auténtico es algo más o menos así

Su felicidad te da felicidad, aunque en ocasiones sea obtenida por medios en los que no compaginas o con alguien que no eres tú. Simplemente cuando optas por amar te entregas totalmente a la persona y la aceptas tal cuál es; con las decisiones que tome y a pesar de ellas.

Amar es aceptar

Aceptar a quién amas como es, no exigiendo un cambio ni mucho menos forzándolo a ello. Y entregándote totalmente a ella. 

Bien dice un viejo "refrán": "en las buenas y en las malas". Y aplica para cualquier relación dónde el amor es el eje conductor. 



>> Gracias amable lector por acompañarme durante el dos mil diecisiete, año en el que arrancó Hebdomadaria Reflexionem

Feliz año nuevo y, si la vida me lo permite, nos seguiremos leyendo durante dos mil dieciocho semana a semana. <<


Posdata: hermano Lawrence, gracias por siempre aconsejarme y acompañarme durante todas mis aventuras y descalabros. 



Imagen | Pixabay

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