¿Qué es?

Hebdomadaria Reflexionem (en latín: reflexión semanal) es un newsletter creado por Miguel Ángel (@miguelangelgc), redactor del bLog de miguE y coordinador de Filosofía en la Red que busca brindar una perspectiva amplia y diferente a los diversos sucesos socio-culturales del día a día, con una óptica respetuosa y tolerante, de forma amena, clara y concisa mediante artículos semanales breves.

lunes, 19 de febrero de 2018

#39: Momentos.


Vivimos en un mundo en el cual el tiempo apremia. Pareciera que en la medida en que crecen nuestras responsabilidades y compromisos requerimos un día de más de veinticuatro horas... algo que evidentemente jamás sucederá. 

Pero en medio de tal alboroto por lo regular dejamos algo relevante de largo: la familia y a la gente que, decimos, nos importa. Y con ello, al final, los momentos que perdemos no los podremos recuperar. 

Sí, es verdad que el trabajo y demás deberes son necesarios ya que desafortunadamente tenemos que enfocarnos en muchas otras cosas para sobrevivir, para adquirir bienes y para desarrollarnos como seres humanos aunque esto no debe de eximirnos, jamás, puesto que atrás de todo hombre/mujer está una familia, y sobretodo, cada trabajador o emprendedor es un ser humano que requiere, sí o sí, el roce con sus iguales. 

Hay una frase que es usualmente usada como pretexto por quiénes, por equis o ye razón, tienen poco tiempo libre para dedicarlo a los demás: 

"Calidad (de tiempo) en lugar de cantidad". 

Y aunque pudiéramos pensar que tienen razón, que de nada sirve estar mucho tiempo con alguien si ese tiempo no se lo dedicamos realmente como debería, el argumento creo que queda un poco flojo. 

Porque los momentos son únicos, efímeros e irrepetibles

Y por efímero no me refiero a algo casual y sin importancia sino que, por el contrario, a que son cosas tan fugaces que es prácticamente imposible poder volver a estar en alguno similar. 

Sí. Es verdad que no siempre podemos estar en todos lados y en toda oportunidad, la sociedad y todo lo que ella implica (trabajo, escuela, compromisos, etc.) nos limita, y mucho, pero en algunas oportunidades estas responsabilidades nos sirven de pretexto ideal para justificarnos y así evitar poder vivir cosas que, con un poco de sacrificio, podemos gozar. 

Amar implica sacrificio, no de aquél en dónde literalmente "das la vida" por alguien (que aplica) sino en el que preferir salir al cine con alguien en lugar de quedarte a dormir, viajar lejos con tus familiares que viven fuera en un día festivo versus quedarte en casa a maratonear en Netflix, jugar con tu hijo en lugar de ver las novedades de tu feed de Facebook... todas estas cosas son pequeños sacrificios que perfectamente podemos hacer para saborear esos pequeños momentos que no podemos vivir ordinariamente. 

"El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido."  - Jorge Bucay



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Imagen | Pixabay 
Frase | Mente Sana